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viernes, 30 de diciembre de 2011

§ Capítulo II / Parte II §

La Huida: Parte II
-¿Qué coño pasa Mike? ¿Qué son esos gritos?- Vociferó él, pero calló en el mismo instante en el que vio la escena de aquel lúgubre sótano.
-No.. no lo sé, yo… el agua…. Y luego…- Trató de explicar la situación Mike, aunque sin muchos resultados.
-¿Qué coño has hecho imbécil?
-¡Nada! Te lo juro, yo solo le he dado el maldito vaso de agua, luego… luego…
-¡¿Luego qué?!- Gritó el ‘Jefe’. Con cada palabra, el miedo a ser descubierta aumentaba en Jane.
-No lo sé, simplemente se desmayó ¡O qué se yo! Le he tomado el pulso y solo parece inconsciente.
-Está bien, no pasa nada, seguramente ha sido por el miedo, tú vigílala  mientras yo voy a por un poco de alcohol.
Sí, aquel grito eufórico invadió la mente de Jane, cada vez estaba más cerca de su pequeño. Cuanto lo echaba de menos, en cuanto saliera de allí se lo llevaría a otro país, uno mucho más seguro, quizá Inglaterra… Con mucho cuidado empezó a cortar la cuerda que la retenía con aquel trozo de cristal. Despacio, un solo movimiento en falso y acabaría bajo tierra. Cada fricción entre el cristal y la cuerda la acercaba a su liberación. Un poco más, tan solo un poco más y podría escapar de aquel sitio. En cuanto se hubo liberado de la atadura, aprovechando que Mike estaba de espaldas, se acercó a él  con discreción. Lento, paso a paso, sin hacer el menor ruido. Cuando estuvo a su espalda apretó con fuerza el cristal. No le importaba la sangre que corría por su mano, ni que ésta cayera al suelo gota a gota. Tan solo quería hacerle daño, como él se lo había hecho a ella. Sin pensárselo dos veces, le clavó el sangriento trozo de cristal que tenia por única arma en el cuello. El mismo cuello que momentos antes había estado cerca de ella únicamente para comprobar sus pulsaciones. Un ahogado gemido salió de esa garganta, el último gemido, una muerte silenciosa, justo lo que necesitaba. Removió el cristal, lo sacó y lo enterró una vez más. La sangre no dejaba de brotar. No le importaba, se salvaría, además él se lo merecía. Mike exhaló su último respiro. Jane sin desperdiciar un solo segundo lo registró con manos temblorosas. Chicles, tabaco, un mechero, llaves, y una pistola, sin balas. Genial, pensó. Cogió las llaves imaginando que pertenecerían al coche en el que la habían secuestrado. Lo encontraría y huiría en él. Cuidadosamente, sin emitir sonido alguno, se levantó y se dirigió a la puerta. Con mucha precaución, haciendo que chirriara lo menos posible. Observó la estancia, habían unas escaleras enfrente suyo, deberían sacarla del sótano, a su derecha habían dos puertas, no sabía a donde llevarían, aunque tampoco pensaba averiguarlo. Pero algo la detuvo…Una voz, un llanto, una chica pidiendo socorro. Dios, desearía ayudarla, pero eso complicaría su huida. Se acercó a la puerta, la golpeó levemente, y susurró, lo suficientemente alto como para que la pudiera escuchar.
-Shhhh tranquila, escúchame, te sacaré de aquí, pero no ahora. Sería imposible, nos matarían a las dos. Ahora me tengo que ir ¿vale?
-¡No! Por favor, no te vayas, ese… ese hombre… No me dejes con él por favor-suplicó entre lágrimas aquella chica, aquella que por suerte no tenía cara para ella. Menos caras, menos pesadillas, era sencillo.
-Tranquila, te salvaré, pero no ahora. No te va a pasar nada, te lo prometo- Dijo Jane. Aunque esa era una promesa arriesgada, si se tenían en cuenta los peligros a los que se enfrentaba al intentar huir.
Jane subió las escaleras, abrió la puerta y con precaución miró a ambos lados, para asegurarse de que el ‘Jefe’ no se encontraba por ahí. Oyó ruidos en el piso de arriba. Genial pensó. Más tiempo, más probabilidades de huir, sencillo. Salió de la casa y miró a su alrededor. Tal y como había pensado al principio, estaba en medio de un bosque. Con un poco de suerte, habría una carretera concurrida no muy lejos. Entró en el coche y suplicando al cielo que la protegiera, lo encendió. ¡Mierda, mierda y mierda! No había gasolina. ¿Cuánto tiempo tendría para correr antes de que el ‘Jefe’ encontrara a su compinche muerto y la celda vacía?

2 comentarios:

  1. joerrrrrrr, me odias eh???? como lo dejas asi!!!! siguela q esta genial... ya es toda una experta Jane en matar, eso esta bueno XD
    Siguela o si no la experta sere yo, mentira siguela q esta buenisima
    Att: Johanna/Alex,

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  2. Ooooiins, pero como te voy a odiar yo a tiii
    Jajajajaja hombree algo tenia que hacer para salir no? XD
    Bueno.... Me lo pensareeee xD
    Te Quierooooo <3

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