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jueves, 5 de abril de 2012

§ Capítulo VIII 2/3 §

Capítulo VIII: Light in the dark.
Mary se encontraba anonadada, no sabía quién era aquella misteriosa mujer, ni  por qué no dejaba de disculparse incesantemente. Miró a Dan, le preguntó con la mirada que pasaba, pero él no dijo nada, simplemente cogió a Mark, y salió de la sala, dirigiéndole una última mirada compasiva.
Bastante nerviosa, Mary se acercó a la mesa, apartó la silla y se sentó. Esbozando una tímida sonrisa, rebuscó en su bolso en busca de un pañuelo, que tendió a la misteriosa mujer.
Era bastante guapa, de rasgos clásicos. Esperó unos minutos mientras la chica se secaba las lágrimas.  Buscó en todos los rincones de su mente algún recuerdo, cualquier cosa que le diera alguna pista de quien podría ser. Tras un incómodo silencio, la chica por fin habló.
- Lo siento tanto, necesitaba el dinero,  no sabía lo que pasaría. Y lo amaba tanto… Nunca me imaginé que pudiera hacer algo así. Me tenía engañada, me juró amor eterno, me dijo que no había secretos entre nosotros, pero era un monstruo…- Su voz se convertía en un murmullo Mary deseaba que continuara hablando, sentía la imperiosa necesidad de saber de qué iba todo aquello, pero esperó. Las lágrimas humedecieron de nuevo los ojos grisáceos de la chica, pero a pesar de ello continuó- Adam era tan guapo, debes imaginarte  cómo se sintió alguien como yo, el patito feo de la familia, alguien que siempre pasa desapercibida, cuando alguien como él se fijó en mí .Lo único que puedo decir es que estaba tan necesitada de cariño, que no quise ver todo lo malo de él. Si pudiera volver atrás y salvar a tu hermana lo haría, sin dudarlo, ella estaba tan llena de vida, era tan buena, no merecía morir así
Al escuchar la mención de la desconocida hacia su hermana, Mary reprodujo mentalmente toda la conversación, ¿qué había dicho? Seguramente sabía algo sobre el asesinato de Jane, estaba segura de que ese tal Adam tenía mucho que ver, pero, ¿el qué? Ordenó a su cuerpo calmarse, necesitaba estarlo para obtener información de aquella mujer. Despacio, midiendo sus palabras, no quería asustarla, y mucho menos que se echara a llorar de nuevo.
-Shhh tranquila, todo está bien, relájate… -Dijo Mary con una voz suave y calmada-.Al ver que la chica obedecía sonrió y volvió a hablar- Muy bien, ¿estás mejor?
-Sí, aunque no deberías de ser tan buena conmigo, soy igual que él, un monstruo…
Temiendo que volviera a llorar, Mary se adelantó y dijo:
-¿Qué has hecho para que deba suponer que eres un monstruo? ¿Y quién es él, Adam?
Con una mirada llena de temor, la chica comenzó a hablar…

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